Una combinación vibrante y perfectamente equilibrada que une tres frutas icónicas en una experiencia intensa y sofisticada.
La jugosidad fresca de la sandía abre la vapeada con una sensación ligera y refrescante. A continuación, la dulzura natural de la fresa aporta cuerpo y suavidad, mientras el kiwi introduce ese matiz ligeramente ácido que despierta el paladar y redondea el conjunto.
El resultado es un sabor afrutado, dinámico y elegante, con el equilibrio ideal entre dulzor y frescura. Una mezcla premium pensada para quienes buscan intensidad, calidad y un perfil frutal completo en cada calada.